Datos oficiales EEA 2013–2025
En Málaga, durante 2013, las personas mayores enfrentaron 37 días con riesgo cardiovascular elevado por PM2.5. Esos días, el corazón de un abuelo en El Palo trabajaba más sin que nadie lo notara. El aire parecía igual, pero las partículas invisibles ya viajaban por su sangre. Una cifra que convierte el invierno malagueño en una temporada de cuidados extra.
El peor momento se concentró en julio, con 107 días de riesgo a lo largo del mes. Le siguió agosto con 82 días, una racha dura para quienes pasean por la Calle Larios al atardecer. En pleno verano, cuando toda la ciudad busca la sombra, el corazón de los mayores sufría en silencio. Ni la brisa del puerto limpiaba esas partículas finas.
El año 2013 no fue el único difícil, pero la serie 2013-2025 muestra una montaña rusa. Mayo de ese año alcanzó 56 días de riesgo, mientras que septiembre y noviembre bajaron a 41. La estacionalidad manda: el calor malagueño dispara las alertas en pleno julio, cuando el aire parece más limpio. Quienes viven entre el Guadalmedina y la Alcazaba lo saben bien.
Para una persona mayor en Málaga, los días de riesgo alto no son excusa para encerrarse en casa, sino para cambiar el paseo. En vez de salir a mediodía, cuando el tráfico y el calor suman partículas, mejor caminar temprano por los jardines de La Concepción. Y si el día es de esos con 107 avisos, el aire acondicionado con filtro del salón es más sano que abrir toda la ventana.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.