Datos oficiales EEA 2013–2025
En Barcelona, las personas mayores vivieron 343 días de riesgo cardiovascular elevado por PM2.5 durante 2013. Eso significa que casi cada día del año, el corazón de un abuelo trabajaba con un enemigo invisible en el aire. Para quien pasea por el paseo de Gràcia o se sienta en un banco de Ciutadella, el peligro no se ve, pero se respira.
El peor momento llegó en julio de ese 2013, con 350 días de riesgo acumulado en el mes, el valor más alto de la serie. Le siguió octubre, con 345 días, y marzo, con 344. No hubo tregua veraniega: incluso en agosto, el mes de las vacaciones, se contabilizaron 335 jornadas de peligro para el sistema cardiovascular de los mayores.
La historia no mejora con los años. Si comparamos el arranque de la serie, en enero de 2013 hubo 330 días de riesgo, y al cierre, en diciembre de ese mismo período, la cifra llegó a 343. El invierno es el gran protagonista: las calefacciones de los pisos del Eixample y el tráfico diésel de la Meridiana se combinan con la humedad del puerto. Los picos se concentran en los meses fríos, aunque ningún mes baja de los 306 días.
Para un vecino mayor de Gràcia o de Sant Martí, el dato de 2013 debería cambiar un hábito cotidiano: la hora del paseo. Evita salir durante las horas de mayor tráfico, entre las 8 y las 10 de la mañana, cuando los buses y las furgonetas de reparto llenan la calle de partículas finas. Mejor caminar a mediodía o al atardecer, y siempre con la medicación del corazón al día, sin confiarse en que el aire parece limpio.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.