Datos oficiales EEA 2013–2025
Barcelona encadenó 24 días seguidos con el aire malo, desde el 13 de enero hasta el 5 de febrero de 2022. Aquella racha convirtió las Ramblas y la calle Aragón en un pasillo de polvo y frenos: las particulas gruesas se notaban en la garganta al volver del trabajo. Fue un episodio de los que se recuerdan en la ciudad, no un día suelto.
El tramo más duro empezó el 13 de enero de 2022 y no se cortó hasta el 5 de febrero del mismo año: 24 jornadas consecutivas por encima del nivel sano, con un valor máximo de 52,1 microgramos por metro cúbico. En esos días, el polvo de las obras del Eixample y la resuspensión del tráfico se acumulaban en los alfeizares de las ventanas. El aire casi se veía, y muchos barceloneses cambiaron la terraza por el interior.
La historia apunta a una mejoría: el año 2013 arrancó con 6 días malos en enero y otros 6 en febrero, mientras que el cierre de la serie en diciembre de 2024 muestra 7 jornadas, pero la primavera y el verano se mantienen flojos, con 3 días en mayo y 2 en julio. La estacionalidad manda: el polvo se concentra en invierno y primavera, cuando la calima y la falta de lluvia castigan el área metropolitana. Aun así, los episodios largos como el de 2022 siguen siendo posibles si no se ataca la fuente.
Cuando la racha de 2022 se repita, mira el parte de la red de vigilancia de la Generalitat antes de salir a correr por la Ciutadella o el paseo de Gràcia. Elige las horas de menos tráfico, como las 7 de la mañana, y evita las calles estrechas donde el polvo de los frenos se queda flotando. Y si ves los alfeizares con esa capa gris, no la quites en seco: pasa un trapo húmedo para no respirar la resuspensión dentro de casa.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.