Partículas más gruesas: tráfico, obras y calima del Sahara.
Las PM10 son partículas de hasta 10 micómetros —más grandes que las PM2.5, pero todavía invisibles de una en una—. Incluyen desde el polvo de las obras y el desgaste de frenos y neumáticos hasta la arena que trae la calima.
Partículas en suspensión de tamaño mediano. Las más gruesas se quedan en la nariz y la garganta; las más finas llegan a los bronquios. No penetran tan hondo como las PM2.5, pero irritan las vías respiratorias y en cantidad también hacen daño.
Del tráfico (polvo de la carretera, frenos, ruedas), de las obras, de la industria y de la agricultura. En España hay una fuente natural muy marcada: la calima, el polvo del Sahara que en el sur y en Canarias puede disparar las PM10 durante días enteros, aunque no haya ninguna fuente humana cerca.
Irritan la garganta y los bronquios, empeoran el asma y las alergias, y en episodios fuertes de calima notarás el aire cargado hasta en la boca. Afectan más a quien ya tiene problemas respiratorios.
La OMS recomienda desde 2021 no pasar de 15 µg/m³ de media anual y 45 µg/m³ en un día. En los episodios de calima es normal superar esos valores; las administraciones suelen avisar y descartar esos días del cómputo legal por ser de origen natural.
En días de calima o de mucho polvo, cierra ventanas en las horas de más concentración y evita el ejercicio intenso fuera. Si tienes asma, ten la medicación de rescate a mano esos días. En casa, un purificador con filtro HEPA retiene bien este tipo de partículas.
Fuente de los datos: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA). Normas sanitarias: Directrices de la OMS de 2021 sobre calidad del aire. Esta pagina es informativa y no sustituye el consejo de un medico.