Datos oficiales EEA 2013–2025
En Zaragoza, 2013 registró 107 días de riesgo cardiovascular elevado para personas mayores por PM2.5. Esos días, el corazón de un vecino del Arrabal trabajaba con un lastre invisible en la sangre. La calima invernal se mezclaba con el humo de las calderas, y la vida cotidiana debía adaptarse a un aire aparentemente limpio.
El calendario marcaba día tras día de tensión: febrero con 140 jornadas de alerta en ese año, el pico más duro de la serie. Diciembre sumaba 125 y julio 121, lo que demuestra que el peligro no entiende de estaciones. Nuestro protagonista mayor, con el pecho frágil, sentía cada episodio como una prueba de resistencia diaria.
Comparando el arranque con el cierre, la historia muestra un respiro: partimos de 107 días en 2013 y llegamos a un horizonte menos cargado. La estacionalidad manda: otoño e invierno (octubre con 108 y marzo con 135) concentran los picos, cuando las calefacciones de ladrillo y diésel arden en la margen izquierda. El aire zaragozano, atrapado entre el Ebro y las chimeneas, mejora pero exige vigilancia.
Si eres mayor y vives cerca del Tubo, evita el paseo matinal justo después de las horas punta cuando el tráfico y las calderas despiertan. Coordina tu salida con las horas de menor combustión, y en días con calima, cambia el paseo del Ebro por el interior de un centro de mayores climatizado. Tu corazón, activo pero protegido, te lo agradecerá.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.