Datos oficiales EEA 2013–2025
En Gijón, durante 2013, las personas mayores vivieron 160 días con riesgo cardiovascular elevado por PM2.5. Esa cifra significa que casi uno de cada dos días del año, el corazón de un vecino de El Coto o La Calzada tenía que trabajar con partículas finas invisibles en el aire. En invierno, esos días se notaban en las consultas: ahogo al subir la cuesta de la iglesia de San Pedro, presión en el pecho al volver de la compra en el Mercado del Sur. No era un problema de los pulmones: era el corazón, y la casa, mal ventilada, no era refugio.
El peor momento del año llegó en febrero: 198 días de riesgo, pero la racha más dura se concentró en diciembre, con 268 días de peligro acumulado. Ese mes, el más frío del año en Gijón, las estufas de biomasa y los motores diésel de los autobuses de Emtusa llenaron el aire de partículas finas que pasan directas al torrente sanguíneo. Para una persona mayor, cada una de esas jornadas era una ruleta: el corazón latía más rápido, la tensión subía sin avisar. No era una tormenta visible: era un aire aparentemente limpio, cargado de una amenaza que no se veía.
La serie 2013-2025 muestra una historia que va a peor: enero empezó con 235 días de riesgo, y diciembre cerró con 268, el valor más alto de todos los meses. La estacionalidad es clara: el verano alivia, con julio en 107 y agosto en 86, pero el otoño y el invierno castigan sin tregua. En Gijón, cuando llega el otoño y el viento del Cantábrico trae lluvia, la gente cierra las ventanas y enciende la calefacción: justo ahí empieza el peligro. La tendencia no es buena: el corazón de nuestros mayores no descansa ni en los meses templados, con junio en 143.
Cuando el reloj de la iglesia de San Lorenzo marque las seis de la tarde y el aire se vuelva gris, no abra la ventana para ventilar: ese es el momento de mayor concentración de partículas. En su lugar, si vive en un piso de la avenida de la Costa, use la mascarilla FFP2 para ir al supermercado, y pida a un familiar que le traiga la compra los días de niebla. En invierno, en lugar de ventilar, cambie el aire de la casa con un filtro de ventana sencillo, y evite salir entre las 7 y las 10 de la mañana, cuando los coches y las calderas de leña de El Llano están a plena potencia.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.