Datos oficiales EEA 2013–2025
Bilbao encadenó 9 días seguidos de aire malo entre el 10 y el 18 de julio de 2022. Esa racha es la respuesta a la pregunta: ningún otro tramo del período 2013-2025 llegó tan lejos. Durante esas jornadas, el polvo se notaba en la garganta al cruzar la Gran Vía y los alfeizares de los balcones de Abando amanecían con una capa fina y áspera. No fue un día suelto: fue una temporada en la que el aire se veía.
La escena comienza el 10 de julio de 2022 y no se corta hasta el 18: nueve días consecutivos de partículas gruesas. En la calle, las obras y el tráfico levantaban una resuspensión constante, y cada tarde el sol se filtraba turbio entre los edificios del Ensanche. El episodio terminó el 18 de julio, pero dejó claro que el verano bilbaíno también tiene su lado polvoriento.
La racha cambia de cara según el mes: julio lidera con esos 9 días seguidos, mientras febrero le sigue con 7. Pero la serie empieza en enero con 1 y termina en diciembre con 3, y por el camino hay picos que no se repiten cada año. La estacionalidad manda: el calor y la sequía estival convierten el polvo de la calle en protagonista. No hay una línea recta hacia mejor o peor; hay un ritmo que Bilbao conoce bien.
Si vives cerca de la ría y el cielo se pone lechoso en julio, revisa los datos antes de planear la tarde de paseo por el Casco Viejo. Una opción sencilla: guarda el ejercicio al aire libre para las primeras horas de la mañana, cuando la resuspensión aún no ha arrancado. Es un gesto pequeño, pero en una ciudad de calles estrechas y mucho tránsito, cada respiro cuenta.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.