Datos oficiales EEA 2013–2025
A Coruña aguantó 10 días seguidos de aire malo entre el 14 y el 23 de marzo de 2015. Esa es la respuesta directa: diez jornadas consecutivas con partículas gruesas en suspensión, un episodio que dejó la ciudad con el cielo cargado y las aceras con ese brillo polvoriento típico de los días sin lluvia. Para quien vivía cerca de la Marina o cruzaba cada mañana la avenida de Fisterra, era notar el regusto a polvo en la garganta al llegar al trabajo.
El tramo crítico arrancó el 14 de marzo y se cortó el 23 de marzo de 2015. En medio, diez días seguidos en los que el aire cargado de partículas gruesas se hacía visible en los alfeizares de las ventanas y en el polvo que levantaban los coches al pasar. Ese tramo de marzo concentró la peor racha, justo cuando la ciudad empezaba a vaciarse de las obras y el tráfico volvía a marcar el ritmo de las calles.
La serie mensual de 2013-2025 muestra un patrón claro: el verano respira mejor, con julio bajando a 3 días de contaminación, mientras agosto y la temporada de lluvias empujan las cifras arriba. Octubre y noviembre llegan a 7 días cada uno, y el año comienza con 6 días en enero y otros 6 en febrero. La historia no es lineal: los meses fríos y húmedos concentran los episodios de partículas, porque la resuspensión del polvo y el tráfico se notan más cuando la atmósfera se comprime.
Con el aire cargado de polvo grueso, el mejor plan en A Coruña es aprovechar las horas de brisa marina: camino a la Torre de Hércules o paseo por el paseo de Riazor, que se despejan antes que las calles interiores. Si necesitas ventilar, hazlo cuando baje la marea y el viento del mar limpie la capa baja; es el truco que usan los vecinos del Orzán para no tragarse el polvo acumulado de las obras.
Más sobre PM10: qué es y cómo afecta a la salud →
Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.