Datos oficiales EEA 2013–2026
Madrid registró una media de PM10 de 67,6 µg/m³ entre 2013 y 2024, con 321 días en que se superaron los 50 µg/m³. Esa cifra significa que durante casi un año entero de esa década, el aire de la capital superó el valor recomendado. Esos días, caminar por la Gran Vía o esperar el autobús en la Puerta del Sol era respirar una mezcla de polvo y gases que no se veían, pero se sentían en el pecho. La calidad del aire en Madrid no es un tema abstracto: es lo que respiras entre la Plaza de Castilla y el Retiro.
El peor episodio ocurrió cuando el PM10 alcanzó un máximo de 462,3 µg/m³. Durante esos picos, la ciudad parecía envuelta en una calima que no era niebla, sino partículas de combustión: diésel, calefacciones y biomasa quemándose al mismo tiempo. Esa cifra es más de 9 veces la media anual de la serie. Quien cruzó el puente de Toledo o subió por la calle de Alcalá esos días notó ese olor metálico y la irritación en los ojos. No fue un fenómeno aislado: 321 jornadas superaron el valor de 50 µg/m³, muchas de ellas concentradas en invierno.
El ciclo anual cuenta una historia clara: enero abre con 16,9 µg/m³ de PM2,5 y diciembre cierra con 17,3 µg/m³. Entre medias, el verano baja la media hasta 15,2 en julio y 15,5 en agosto, cuando el tráfico remite y las calefacciones se apagan. Pero el respiro es corto: noviembre ya recupera 14,1 µg/m³ y el frío trae de vuelta las inversiones térmicas que atrapan la contaminación sobre la M-30. La tendencia anual es de repunte al inicio y al final, con el verano como único descanso. La historia de Madrid con su aire es la historia de sus inviernos: densos, grises y cargados de partículas invisibles que pasan al torrente sanguíneo.
Cuando el aire se ponga gris y el termómetro marque menos de 10 grados, cambia la ruta del paseo y evita las calles más transitadas entre las 8 y las 9 de la mañana, cuando el diésel de los autobuses y furgonetas llena el aire. En Madrid, los días más limpios suelen ser los que amanecen con viento del norte, así que consulta la previsión antes de salir a correr por la Casa de Campo. Busca las calles más arboladas del barrio de Chamberí o de Argüelles: los plátanos de sombra retienen parte de esa contaminación que no se ve.
Más sobre PM2.5: qué es y cómo afecta a la salud →
Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.