Datos oficiales EEA 2013–2025
En Tarragona, diciembre de 2013 a 2025 se llevó la peor media de NO2: 33,7 µg/m³. Ese mes, los semáforos de la Rambla Nova y la avenida Roma retenían el humo de los tubos de escape en las horas punta. El aire pesaba más en las calles-cañón, justo cuando las calefacciones y la falta de viento apretaban la ciudad.
La serie confirma que el invierno es el capitán del NO2 en Tarragona. Diciembre marca el pico con esos 33,7 µg/m³, pero enero le sigue de cerca con 22,6 µg/m³. En la estación fría, la inversión térmica atrapa el tráfico matinal contra el suelo, y los accesos a la Petròquímica y el Port se convierten en embudos de gases.
La pendiente es clara: el verano alivia y el invierno castiga. Julio baja hasta 11,9 µg/m³, mientras que diciembre triplica esa respiración con sus 23,7 µg/m³. La radiación solar del estío rompe la capa de inversión y dispersa el humo, pero desde septiembre (14,8 µg/m³) el ascenso es constante hasta el pico decembrino. El ciclo anual manda, y en Tarragona manda con ruedas.
Si corres o vas en bici, elige las rutas verdes del Parc de la Ciutat o el passeig marítim de la Savinosa, lejos de la calle-cañón de la avenida Catalunya. En días de diciembre con calima y poco viento, cambia el recorrido de la hora punta: cruza por el Pont de Pedra y evita los semáforos de la Gran Via. Tu asma te lo agradecerá.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.