Datos oficiales EEA 2013–2025
En Córdoba, el dióxido de nitrógeno toca su techo en diciembre, con una media mensual de 26,4 µg/m³ entre los años 2013 y 2025. Para quien madruga en la avenida de América o espera el autobús junto a la calle Conde de Cárdenas, ese diciembre significaba respirar el humo denso de los tubos de escape en plena hora punta, con el frío apretando y los motores al ralentí en cada semáforo.
El peor momento del ciclo anual se concentra en el mes 12, cuando el NO2 alcanza los 26,4 µg/m³ de media. Las mañanas de Adviento en Córdoba acumulan la contaminación de los coches que bajan hacia el centro, y la falta de viento impide que el aire se renueve en esas calles-cañón estrechas del casco histórico. El resultado es un aire que irrita los bronquios y puede disparar el asma en quienes esperan en las paradas.
La serie anual dibuja un ritmo claro: el invierno manda, y el verano alivia. Si comparas enero con sus 26,1 µg/m³ y agosto con sus 16,1 µg/m³, ves cómo la calefacción y las inversiones térmicas atrapan el humo del tráfico en los meses fríos, mientras que la radiación y el calor de julio (15,9) y junio (15,1) dispersan mejor los gases. No hay una mejora sostenida; lo que cambia es la estación.
Cuando el termómetro baje y veas el cielo gris de diciembre, elige itinerarios que eviten las grandes avenidas de Córdoba en hora punta, como la Ronda de los Mártires o el Puente de San Rafael, y busca calles peatonales del entorno de la Mezquita para caminar. Si tienes asma, revisa tu medicación de rescate antes de que llegue el frío, porque es el mes donde el tráfico y la meteorología se alían en tu contra.
Descubre cómo cambia el aire de una zona a otra de España.
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Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), datos verificados 2013-2025. Página generada automáticamente a partir de datos oficiales; los números proceden exclusivamente de la base de datos, nunca estimados. © 2026 airqualitas.